Mi primera vez en San Salvador

Aquí voy a narrar una de las memorias de mi infancia un tanto divertida… Yo estaba chiquito cuando a la tía Melche Calderón se le ocurrió llevarme por primera vez a San Salvador para que disfrutara del desfile del 15 de septiembre y de la pericia de su hijo Andrés el 14, en los actos conmemorativos de la Independencia Patria del año 1949.

Para esa época el Cuartel de Caballería estaba en la ciudad allá por la terminal de buses de oriente, por ahí nos quedamos donde una familiar, Doña Paquita Herrera. Ahí me oriné las dos noches en la cama de tanto comer paletas y helados.

Esa la noche fuimos al acto y vi las piruetas del tal Andrés en el lomo de su caballo. Al día siguiente fuimos a ver pasar el desfile… muy bonito por cierto; pero terrible para mí, porque me perdí entre toda la gente que estaba apostada en las afueras del Hospital Rosales… y pues… ¡Fue la “chillazón” más terrible de mi vida! ¿Que cómo pasó? Pues resulta que yo iba agarrado de las nahuas de mi tía… y me descuidé un ratito… y cuando me di cuenta iba agarrado de otras nahuas que no eran las de ella, sino otras parecidas…y… ¡Empieza la chillazón! Toda la gente alborotada y asustada con mis gritos… A las tantas apareció mi tía buscándome… No se me olvida.

LAZAU

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