Un intento por “abrirle los ojos” a mis lectores

Pareciera que soy un resentido social, pero quizá lo soy con mucha razón. Tal vez si me hubiera quedado “burro” ignorante sin escuela, o trabajador “soba leva” del patrón, o mandadero político sin saber de qué se trata la política y mucho menos sin saber amar a la patria… Mi papá me decía: “Me gustaría algún día verte arriba de una tarima gritando verdades necesarias, pero jamás sirviendo de tonto útil diciendo bobadas con sabor a mentiras.

Me da mucho sentimiento al ver tanta pobreza provocada por las políticas de Estado emanadas por personas sin escrúpulos, pero también por la ingenuidad de nuestra gente, que con su humildad ha facilitado el engrandecimiento de los corruptos.

Y todo mi sentimiento llega cuando empiezan las fechas memorables que en la escuela nos enseñan “a morir”, por cierto. No sé qué han sentido ustedes mis queridos lectores allá por el mes de septiembre, cuando recordamos que a veces sin comer y orgullosos, dejábamos los pellejos en los empedrados de mi querido pueblo de Apaneca ensayando para el mero día 15 en que culminaban las fiestas cívicas.

Es oportuno pues contar lo que sucedió un 15 de septiembre, precisamente en un desfile; y es que en la Escuela se acostumbraba que quien llevara la bandera fuera el alumno más aventajado, el que tuviera las mejores notas; además que fuera alto, no importando que estuviera desnutrido o no. Como en aquella época el viento soplaba al 100%, y como el pabellón era grandotote, me pego una primera arrastrada de Norte a Sur cuando estábamos saliendo en el desfile frente al parque; de llevar el paso exigido nada, solo sosteniendo la asta para que no me llevara corriendo. Al cruzar en la 4° calle de Oeste a Este el esfuerzo fue menor, pero al llegar a la Av. 15 de abril la situación se complicó, porque el pabellón se me movía para uno y otro lado y por ratitos me llevaba de retroceso. Cuando se llega a la 3ª Calle, el ventarrón se siente menos, pero al cruzar hacia la 1ª Av. ocurrió lo mismo, el pabellón me llevó corriendo hasta llegar al parque de nuevo ¡Muy cansado…! ¡Que pena!  Ese día bien lo recuerdo, porque por primera vez teníamos una Banda de Guerra ¡Gran novedad! En esa época no había nada de resentimientos, todo era alegría.

Todo el mal empieza cuando uno estudia y hace análisis de los sucesos y como fueron, y uno se da cuenta de las verdades que han tenido que ver de una manera oculta o disfrazadas en el devenir del tiempo, en donde han prevalecido los intereses personales de quienes no han tomado en cuenta que son cabezas o tanques de pensamiento, y que uno ingenuamente les da las gracias y los admira.

Yo siempre en mis adentros me digo ¿Y estos personajes que dicen que son los próceres y que lucharon tenazmente por la independencia Centroamericana del yugo español; luego esos mismos, permitieron separarse y formar su propio gobierno? Fue inaudito que los próceres salvadoreños a sabiendas que les tocaría la parte más pequeña lo permitieran. Pareciera que a los próceres de El Salvador les interesó más venirse de Guatemala a cuidar sus latifundios, que buscar otra solución; por ejemplo, si eso querían, pues debieron agarrar partes iguales. Por eso cuando veo a El Salvador tan pequeño me siento resentido.

Aunque lo hecho hecho está, voy a tratar de anotar aquí lo poco que he logrado recabar de estos señores “abnegados”.

Cuando allá en Guatemala se firmó el acta de independencia, aquí en El Salvador se supo por lo menos un mes después, si no es que mucho más. El Dr. Pedro Barriere (Cubano) fue el último intendente colonial que no se quería ir. El 28 de noviembre de 1821, entregó el mando al Dr. José Matías Delgado que había venido ya de Guatemala.

Es fácil entender lo frágil de la situación porque de pronto aparece Vicente Filísola, un italiano que pasa por España y se hace militar, luego viene a México y se pone al servicio de Agustín de Iturbide para anexar a Centroamérica y de pronto viene hasta El Salvador y le saca carrera al presbítero y Doctor Delgado, y se sienta en su silla de Jefe de Estado el 9 de febrero de 1823 y se va en mayo de ese mismo año.

Luego comienza la época en que se hacen llamar presidentes:

Felipe Collados Núñez (Del 7 al 25 de mayo de 1823)

Se forma una junta consultiva que estuvo del 25 de mayo de 1823 al 17 de junio del mismo año. Luego nombran al guatemalteco Mariano Prado Baca, del 17 de junio de 1823 al 22 de abril de 1824. Prado hizo un 2° y 3° período hasta llegar al 1 de octubre de 1824. Le sigue Juan Vicente Villacorta Díaz, siendo el primer presidente electo, gobernó desde el 13 de diciembre de 1824 al 1 de noviembre de 1826. Continúa de nuevo, Mariano Prado Baca, no obstante que era “nica” le gustó el hueso, haciendo éste un 4° periodo desde el 1 de noviembre de 1826 al 1 de noviembre de 1829. Luego José María Cornejo, quien gobernó desde el 30 de enero de 1829 al 16 de febrero de 1830, poder que le fue conferido por José Damián Villacorta, encargado de la Presidencia hasta esa fecha. El presidente Cornejo, separó a El Salvador de la Federación Centroamericana y por eso fue encarcelado en Guatemala.

Otros presidentes fueron de 1830 a 1834:

  1. José Damián Villacorta
  2. Francisco Morazán (hondureño)
  3. Joaquín de San Martín
  4. Carlos Salazar Castro
  5. Gregario Salazar

Luego aparecen en la palestra entre 1835 a 1841:

  1. Joaquín Escalón y Balibrera
  2. José María Silva
  3. Nicolas Espinoza
  4. Francisco Gómez
  5. Diego Vigil
  6. Timoteo Menéndez
  7. Antonio José Cañas   
  8. Francisco Morazán, que va y viene por todo Centroamérica luchando por la no separación de los Estados centroamericanos. En esta ocasión, renunció a la Jefatura Suprema del Estado, el 11 de julio de 1840.
  9. Gobernó un Concejo Municipal.
  10. Antonio José Cañas
  11. Norberto Ramírez
  12. Juan Lindo, quién fundó la Universidad de El Salvador; también participa en la entrada en vigor la segunda constitución que declarara la disolución de la Federación el 22 de febrero de 1841.

Presidentes del periodo posterior a la Federación de 1841 a 1861:

  1. Juan Lindo, gobernó durante cuatro meses y renunció.
  2. Pedro José Arce.
  3. José Escolástico Marín.
  4. Juan José Guzmán, quien tomó posesión del cargo al no ser aceptado por Antonio José Cañas. Fue depuesto por Francisco Malespín.
  5. Cayetano Antonio Molina y Lara
  6. Pedro José Arce. 
  7. Fermín Palacios.
  8. Francisco Malespín, su vicepresidente lo asesinó al querer recuperar la presidencia.
  9. Joaquín Eufrasio Guzmán, se auto declamó presidente luego que Malespín se fue de Campaña a Nicaragua.
  10. Eugenio Aguilar
  11. Tomás Medina Menéndez
  12. José Félix Quirós
  13. Francisco Dueña Diaz
  14. Doroteo Vasconcelos
  15. Ramón Rodríguez
  16. Rafael Campos
  17. Lorenzo Zepeda
  18. Miguel Santín del Castillo
  19. Joaquín Eufrasio Guzmán
  20. José María Peralta
  21. Gerardo Barrios, éste trajo el café con la idea de hacer esclavos.
  22. Francisco Dueñas, luego de darle golpe de estado a Barrios lo fusilaron.

Presidentes cafetaleros de 1871-1931

  1. Santiago González, del 15 de abril de 1871 al 1 de mayo de 1872; vuelve el 9 de julio de 1872 al 1 de febrero de 1876.
  2. Manuel Méndez, del 1 de mayo al 9 de julio de 1872. 
  3. Andrés Valle, del 1 de febrero de 1876 a mayo de 1876.
  4. Rafael Zaldívar, del 21 de agosto de 1884 al 14 de mayo de 1885. Su principal objetivo fue quitarles el sustento diario a nuestros nativos, nacionalizando las tierras de los egidos y las tierras comunales para la siembra del café, e hizo el llamado a extranjeros a quienes ofreció que cultivando once palitos esmerados de café ya serían dueños de la tierra. Así muchos vinieron, para que sus hijos fueron salvadoreños y nuestros nativos esclavos.
  5. Ángel Guirola.
  6. Fernando Figueroa.
  7. José Rosales, dejó su herencia para la construcción del Hospital Rosales.
  8. Francisco Menéndez.
  9. Carlos Ezeta.
  10. Rafael Antonio Gutiérrez.
  11. Tomás Regalado, del 14 de noviembre de 1898 al 1903.
  12. Pedro José Escalón.
  13. Doctor Manuel Enrique Araujo, del 1 de marzo de 1911 a 1913, fue asesinado el 9 de febrero de 1913.
  14. Carlos Meléndez.
  15. Alfonso Quiñonez Molina.
  16. Jorge Meléndez.
  17. Pio Romero Bosque.
  18. Arturo Araujo. Fungió como presidente del 1 de marzo al 2 de diciembre de 1931, fue derrocado por su vicepresidente Maximiliano Hernández Martínez.

En esta época se gestó la oligarquía salvadoreña y la esclavitud en los cafetales. Vienen ahora los gobiernos militares entre los años 1931 a 1979. En esta época se hablaba ya de bolcheviquismo nacido en Rusia y se hacía camino por toda Europa y el mundo. La burguesía salvadoreña tuvo miedo e hicieron pacto con los militares y formaron un Directorio Cívico el 2 y 4 de diciembre de 1931, compuesto de militares de alto rango, incluido Maximilano Hernández Martínez.

1º Maximiliano Hernández Martinez, se autonombró presidente después de derrocar a Arturo Araujo, haciendo un periodo del 4 de diciembre de 1931 al 28 de agosto de 1934. Durante esta época fueron asesinados 25 mil nativos, en 1932. A Maximiliano «le gusto la guayaba», como se decía entonces, pues ya tenía la estrategia para convertirse en un dictador, entre ellas, fusilar a quienes le hacían estorbo; tuvo además un militar de espíritu «comodín» que cumplía a cabalidad sus aspiraciones llamado General Andrés Ignacio Menéndez, a quien convenció de convocar  elecciones, gobernando nuevamente del 1 de marzo de 1935 al 9 de mayo de 1944, terminándose así la democracia. Depuso su cargo obligado por la huelga de brazos caídos convocada por la sociedad civil.

2º Andrés Ignacio Menéndez, éste gobernó durante seis meses. Fue el militar “comodín” de Hernández Martínez.

3º Osmín Aguirre y Salinas, la gente le llamaba “la mica polveada”, gobernó del 21 de octubre de 1944 al 21 de mayo de 1945, fue presidente provisional.

4º Salvador Castaneda Castro, gobernó del 1 de marzo de 1945 al 14 de diciembre de 1948, fue del efímero Partido de Unificación Social Demócrata; fue derrocado por un grupo de jóvenes militares.

5º Consejo Revolucionario del Gobierno, del 15 de diciembre de 1948 al 14 de septiembre de 1950, dirigido por el teniente coronel Óscar Osorio.

6º Oscar Osorio, del 14 de septiembre de 1950 al 14 de septiembre de 1956.

7º José María Lemus, del 14 de septiembre de 1956 al 26 de octubre de 1960.

8º Junta de Gobierno, del 26 de octubre de 1960 al 25 de enero de 1961.

9º Directorio Cívico Militar, del 25 de enero 1961 al 25 de enero de 1962.

10º Eusebio Rodolfo Cordón, gobernó durante 6 meses, del 25 de enero de 1962 al 1 de julio de 1962. Este fue designado por el Directorio Cívico Militar para convocar a elecciones.

11º Julio Adalberto Rivera, del 1 de julio 1962 al 1 de julio 1967. En este momento nace el Partido de Conciliación Nacional (PCN). A Rivera le llamaban el hombre de la moto y del sombrero campesino.

12º Fidel Sánchez Hernández, ganó las elecciones con el partido PCN y gobernó entre 1 de julio de 1967 al 1 de julio de 1972; durante su mandato tuvo lugar la llamada “Guerra del Futbol”.

13º Arturo Armando Molina, gobernó del 1 de julio de 1972 al 1 de julio de 1977.

14º Carlos Humberto Romero, del partido PCN, gobernó del 1 de julio de 1977 al 15 de octubre de 1979. Fue derrocado por dos oficiales jóvenes: Adolfo Arnoldo Majano y Jaime Abdul Gutiérrez, quienes gobernaron del 15 de octubre de 1979 al 2 de mayo de 1982.

Gobiernos civiles de 1979 hasta el presente

1º Junta Revolucionaria de Gobierno (15 de octubre de 1979 al 2 de mayo de 1982). En este período comienza la Guerra Civil. Se dividió en tres periodos con distintas juntas, las del 79, 80 y 81. Finalmente se nombra un presidente provisional.

2º Álvaro Magaña Borja (2 de mayo de 1982 al 1 junio de 1984).

3º José Napoleón Duarte (1 de junio de 1984 al 1 de junio de 1989), del Partido Demócrata Cristiano (PDC), inició las negociaciones para poner fin a la guerra civil.

4º Alfredo Cristiani (10 de junio de 1989 al 1 de junio de 1994). Del Partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA). Durante este período se firmaron los Acuerdos de Paz en Chapultepec, el 16 de enero de 1992.

5º Armando Calderón Sol (1 de junio de 1994 al 1 de junio de 1999). Del Partido ARENA.

6º Francisco Flores (1 de junio de 1999 al 1 de junio del 2004) Fue el responsable de la dolarización la economía salvadoreña.

7º Elías Antonio Saca (1 de junio de 2004 al 1 de junio de 2009). Del Partido ARENA, durante su gestión entró en vigor el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.

8º Mauricio Funes (1 junio de 2009 al 1 de junio 2014). Del Partido Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). Implantó el subsidio al gas propano, se crearon los proyectos de Ciudad Mujer y el Plan Casa para Todos.

9º Salvador Sánchez Cerén (1 de junio de 2014 al 1 de junio de 2019) Del Partido FMLN. Creó el Ministerio de Cultura, rompió relaciones diplomáticas con Taiwán e incremento el salario mínimo en el sector privado y público.

10º Nayib Bukele (1 de junio del 2019 hasta presente). Del Partido Nuevas Ideas.

A continuación, me permito relatar algunos sucesos importantes, por supuesto a grandes rasgos, de algunos presidentes o Jefes de Estados y así facilitar la búsqueda por internet, si es de interés para mis lectores conocer algunos pormenores de lo que hicieron. Por ejemplo, los primeros Jefes de Estado, estuvieron a “menos cero grados” por amor a la patria, pues algunos gobernaron poco tiempo, bien porque otro los desalojó por la fuerza, como es el caso del Dr. José Matías Delgado, que fue desalojado por un italiano llamado Vicente Filísola.

Otro ejemplo es Mariano Prado Baca, nacido en Nicaragua, es nombrado por una Junta y gobierna tres periodos pequeños; más tarde, aparece el General Francisco Morazán, que siendo hondureño cae en la palestra salvadoreña. En esta época la historia los llamó caudillos.

Podemos mencionar además como ejemplo a Juan Lindo, que al parecer empezó a preocuparse por algunas cosas importantes como la fundación de la Universidad Nacional. En esta época también entró en vigor la Segunda Constitución en la que se declaró la separación total de la Federación, hecho ocurrido el 22 de febrero de 1841.

Todos los presidentes hicieron algunas cosas buenas y otras cosas malas. Gerardo Barrios, por ejemplo, ya lo he dicho antes, trajo el café ¿Para qué? Para convertir a nuestros nativos en esclavos. Más tarde llegaría al poder Rafael Zaldívar, quien consolidó el esclavismo en El Salvador cuando por decreto pasó las tierras ejidales y comunales al Estado y promocionó al mundo que con solo sembrar 11 palitos de café se convertirían en dueños de la tierra; así vinieron, especialmente de Europa a invertir, dando origen a los grandes latifundios. Para entonces, nuestros nativos que eran dueños de la tierra, pasaron a ser asalariados (nueva forma de hacer esclavos). A todos estos presidentes la historia les ha llamado “cafetaleros” porque todas las actividades se movían alrededor del café.

En esta época se dieron fenómenos políticos horrendos, como son los derrocamientos de los presidentes por los mismos vicepresidentes, mismos que ellos habían escogido para la administración. En esta época también ocurrieron asesinatos horribles, como el del Dr. Manuel Enrique Araujo, que alarmó al mundo entero. ¿Quieren saber algo de este hecho? Pues hubo muchas versiones, voy a contarles la que mi abuelito Toño sabía: Él contaba que el Dr. Araujo hacía un buen gobierno, de hecho, era médico y graduado en la Universidad Nacional; también viajó a Europa para perfeccionar sus conocimientos. Mi abuelo decía que durante su gestión todo era alegría porque la vida era más barata, además decía que él nunca había visto a un Presidente visitar a su gente para mover las leyes a su favor. Fue una lástima porque se decía que era una gran persona, que tenía una gran mente y con un corazón tranquilo. Pero se confió.

Mi abuelo me contó que él iba a los conciertos que los fines de semana se daban en el parque, que entonces se llamaba “Bolívar”, frente al Palacio Nacional. Ahí se ponían unas bancas de madera para que la gente pudiera ver el espectáculo; el Dr. Araujo se sentaba en las primeras filas y a ambos lados lo acompañaban dos amigos: Francisco y Carlos Dueñas. Los asesinos llegaron por atrás y el principal le asestó el primer machetazo en la cabeza, como quien raja en dos un coco, y los otros dos le pegaron en las demás partes del cuerpo; “pero también cuentan que se oyó un disparo”. Terminado el encargo, se dieron a la fuga, increíble porque los individuos eran campesinos que ni siquiera conocían San Salvador, por lo que no queda más que pensar que alguien los llevó, y que ellos actuaron inocentemente. Desorientados los capturaron cerca del Campo Marte hoy llamado Parque Infantil.

¿Quién fue el criminal principal? Se llamaba Virgilio Mulatillo. Los otros dos se llamaban Fermín Pérez y Fabián Graciano. Los tres actuaron con instinto de animal. El disparo que se escuchó y que impactó en el omoplato del Dr. Araujo fue hecho por el Mayor Fernando Carmona, quien fue preso y a los tres días se suicidó.

Mi abuelo contaba que se rumoraba que los habían preparado, o mejor dicho adiestrado, en una finca cerca de Ataco, parece que la gente de por ahí ya los conocían.  La verdad es que se decían tantas cosas que no se sabía qué creer. A los asesinos los fusilaron rápido sin siquiera investigar nada. Cuentan que Mulatillo quería decir algo como “Guatemala, de Guatemala” pero nadie entendió y todo quedó impune.

Todo lo que mi abuelo me contó quedó igual, hasta 100 años después se esclareció que el asesino intelectual fue el presidente de Guatemala Manuel Estrada Cabrera y el presidente de Estados Unidos, según revelaron dos cartas secretas enviadas a su presidente por los diplomáticos de Estados Unidos destacados en Guatemala.

Cuento esta historia con detalle para que las futuras generaciones busquen y lean lo que cada personaje hizo para nuestro país. De los gobiernos militares aquí no se puede apuntar mucho porque estos hicieron cosas peores y hay material suficiente de cada uno para hacer un libro; tal es el caso de Maximiliano Hernández Martínez que asesinó a 25 mil salvadoreños. En esa época había elecciones, pero siempre ganaba el candidato del partido de los militares y los oligarcas. El último de los presidentes militares fue Carlos Humberto Romero, que fue derrocado el 15 de octubre de 1979 por dos oficiales apoyados por la Juventud Militar de esa época.

En esos mismos días se gestaba el partido ARENA, sin duda los oligarcas se sintieron desprotegidos, y sus capitales y sus propiedades en peligro. Yo recuerdo que ese día un batallón comandado por el Coronel Majano invadió una finca en El Espino, en donde estaban reunidos clandestinamente, y según la noticia fueron capturados todos, dándose cuenta entonces que pensaban fundar un partido orientados por el mayor retirado del Ejército Mayor Roberto D´Aubuisson Arrieta, personaje oscuro que cobijado por la derecha salvadoreña y por la amistad con Estados Unidos, creó en El Salvador organismos paramilitares para matar a miles de salvadoreños, incluyendo a Monseñor Romero (ahora Santo). Más tarde, siempre con mañas, llegó a ser diputado y desde allí, amparado en la presidencia, ejerció el principal anhelo de su vida: matar.

Mientras sucedía lo último que he expuesto entre los años 1979 y 1982, gobiernan en el país, tres juntas formadas por personas importantes entendidas en política, que finalmente eligieron al Dr. Álvaro Magaña para gobernar del 2 de mayo de 1982 al 1 de junio de 1984, con el propósito de no dejar un vacío de poder mientras se redactaba la Constituyente y se preparan las elecciones de 1984.

Una observación importante que no puede quedar fuera y que pasó en esta época, fue el cambio ideológico del pueblo salvadoreño provocado por las elecciones de 1972, y es como un despertar, porque se realizaron elecciones aparentemente libres en las que iba como candidato el Ing. José Napoleón Duarte con la Unión Nacional Opositora (UNO), contra el Coronel Arturo Molina, con su Partido de Conciliación Nacional (PCN). El Ing. Duarte ganó las elecciones por abrumadora cantidad de votos, pero con trampas y con el apoyo de la Asamblea Legislativa constituida por un solo partido, el PCN, impusieron como presidente al Coronel Molina. Días más tarde, una madrugada, Duarte arenga al pueblo ayudado por un par de militares que tiraron unos cuantos cañonazos; pero lo capturan, le dan sus garrotazos, le revientan la cara y casi le sacan un ojo, lo llevan a su casa y junto con su esposa e hijos, el chucho y a saber cuántos acompañantes más, los llevaron al Aeropuerto de Ilopango, los subieron a un avión y los fueron a dejar a Venezuela.

Hubo elecciones otra vez. Se lanza por la Unión Nacional Opositora (UNO) al Coronel Ernesto Claramount Rozeville, frente a Carlos Humberto Romero del Partido de Conciliación Nacional (PCN), y este partido con trampas gana otra vez.

Con todo esto el pueblo se cansa y opta por organizarse. Las instituciones sociales coincidentes en pensamiento toman conciencia porque no ven otra salida para tener una democracia aceptable y se van a la montaña como Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en 1979. Así comienza la guerra civil: el Ejército Nacional enfrentado contra el Ejército del pueblo.

Fueron 12 años tristes en los que se pueden contar millones de historias; murieron más de 100 mil buenos hombres y mujeres que debemos recordar siempre. La guerra marcó el inicio de su final el 11 de noviembre de 1989 cuando el FMLN lanzó la “Ofensiva Final” en todo el territorio salvadoreño, demostrando su poderío. La guerra formalmente terminó después de muchas reuniones que culminaron con la Firma de los Acuerdos de Paz el 16 de enero de 1992 en Chapultepec de México.

Volviendo a la resolución de la última Junta de Gobierno, en la que se designó a Álvaro Magaña como presidente provisional para que organizara las elecciones del 1 de junio de 1984… Así sucedió; participó en esta contienda electoral, el Ing, José Napoleón Duarte, por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), frente a Roberto D’Aubuisson de ARENA. Ganó el PDC. Lamentable el Ing. Duarte finalizando su periodo falleció.

En 1989 entra a la palestra el partido ARENA con Alfredo Cristiani, frente a Claramount, del PDC; las elecciones son ganadas por Cristiani. En su momento participó en las negociaciones por la paz, no para llevarse las palmas, sino más bien porque fue obligado por las circunstancias y el temor. Durante su gestión, fueron asesinados los sacerdotes Jesuitas… y eso dice mucho de su capacidad.

En 1994 el partido ARENA lanza como candidato a Armando Calderón Sol, frente al Doctor Guillermo Manuel Ungo, del Frente Democrático Revolucionario (FDR), las elecciones las ganó ARENA. El Doctor Ungo hubiera sido un buen presidente, pero no fue posible, murió en México asilado. La gente dice que las ayuditas que vinieron para la reconstrucción de los daños que dejó el terremoto ocurrido en 1986, desaparecieron en su gestión.

En 1999, a contienda electoral va Francisco Flores de ARENA, frente a Facundo Guardado del FMLN, que ya en ese momento se había convertido en partido político; por cierto, se equivocaron en esa elección, pues había muchos más cerebros para escoger candidatos. Paco Flores se distinguió porque repartía dólares en saquitos a sus colaboradores de la Asamblea Legislativa, compraba propiedades a sus familiares y premió a la empresa privada dolarizando la moneda, cagándose en nosotros el pueblo, pues de cien coloncitos que teníamos ahorrados, se convirtieron en 11.42 unidades de dólar. Todos los donativos que el gobierno de Taiwán hacía para aliviar la pobreza de los salvadoreños en esa época, fueron a parar a los bancos extranjeros. Aquí estamos todos dudando, porque prefirió morirse antes de devolver lo robado.

En 2004 gana ARENA otra vez llevando como candidato a Elías Antonio Saca que compitió frente a Jorge Shafik Handal, si el FMLN lo hubiera lanzado en la campaña anterior hubiera ganado la presidencia. Tony Saca actualmente está preso porque hizo cosas igual que Flores. Éste saqueó la partida secreta, compró mansiones y empresas que lo hacen parecer como empresario exitoso al igual que Cristiani y Calderón Sol a quienes su tiempo ya prescribió.

En el 2009, al igual que en estas últimas elecciones, participaron otros partidos.  En esta ocasión participa otra vez el FMLN con Mauricio Funes, que no era miembro de ese partido, frente a Rodrigo Ávila, de ARENA. Hasta ese momento son los partidos más grandes, dando origen al fenómeno de la polarización, convirtiéndose en una reyerta ideológica que al final de cuentas, en eso se quedan, cuidando el puestecito dorado y para el pueblo “caca”.

Pero volviendo al tema de esta elección, las gana Mauricio Funes ¡Salvemos la Divina Providencia! porque éste salió peor que todos los presidentes civiles revueltos con militares, porque saqueó el Estado y no se dejó agarrar, pues se fue huyendo del país y finalmente se asiló en Nicaragua para luego hacerse ciudadano de ese país.

En el 2014, gobierna Salvador Sánchez Cerén de quien no puedo decir mucho, quizá no robó, habrá que esperar qué dirán los historiadores, yo solo se que fue un comandante del FMLN, que estuvo discutiendo los Acuerdos de Paz en Chapultepec (México), que luego ganó las elecciones con su partido, que hizo un gobierno entre tantas críticas, y fue el presidente que luego de ser comandante del FMLN, vino a ser comandante del ejército que fue su enemigo.

En el 2019 aparece un nuevo partido creado por Nayib Bukele y que él mismo llamó “Nuevas Ideas” basado en la mala crianza de todos los partidos en donde no hay uno que no haya hecho uso del infinitivo verbo “robar” y como últimamente lo robado es abultado, su eslogan fue importante para ganar las elecciones de ese año: “devuelvan lo robado”. También ha habido otro fenómeno importante, y es que por primera vez en la historia de El Salvador no ha habido negociaciones bajo la mesa entre los Diputados y el Ejecutivo y esto ha creado gran confrontación. Éste ha sido el único presidente de la República que no se ha dejado manosear por nadie y por eso quisieron quitarlo y poner a otro a su conveniencia. Nayib Bukele fue a elecciones con el partido GANA, las que ganó en segunda vuelta porque él no tenía partido y se enfrento a Norman Quijano de ARENA.

A quien no debo dejar en el tintero, como dicen los que escriben, es a Prudencia Ayala, nativa referente de la mujer salvadoreña que nació en Sonzacate el 28 de abril de 1885 y murió el 11 de julio de 1936. Prudencia fue escritora y activista social que luchó por los derechos de la mujer salvadoreña. Fue la primera mujer aspirante a la presidencia en 1930, cuando ni siquiera la mujer podía votar, pero no la eligieron tildándola de loca. La mujer pudo votar hasta el año 1952 cuando quedó establecido en la Constitución de 1950. Hay mucho que se puede saber de Prudencia Ayala.

En todo lo que he escrito sobre los presidentes de El Salvador, me he limitado a invitarles a que investiguen por internet la biografía de cada uno, en vez de interesarse en tonterías que nada bueno les deja.

LAZAU

2 comentarios en “Un intento por “abrirle los ojos” a mis lectores”

    1. Estimada Ethel, gracias a usted por leerme y saludarme. Para mi, mis alumnos han sido uno de mis motores y motivación. A todos y cada uno les recuerdo. Estoy en facebook, ahí publico y me comunico con gente a quién estimo. Si gusta buscarme, estoy como Carlos Calderón Saz. Cuidese mucho.

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